Coaching

¡Hola a tod@s! ¿Qué tal estáis? Me gustaría preguntaros si disfrutáis de lo que tenéis y/o sufrís por lo que queréis.

En otro post anterior, el de Y tú, ¿cómo quieres vivir tu vida?, os hablé de hacer cambios. Me refiero a cambios importantes. Esos que nos planteamos cuando una voz en nuestro interior nos dice que algo en nuestra vida no va bien, nos sentimos insatisfechos y tenemos la necesitad de modificarlo, ya sea trabajo, casa, pareja,… En aquel momento os animaba a que si verdaderamente así lo sentíais, buscarais la mejor manera para que ese cambio se produjera y os pusierais a ello. Os aconsejaba que no lo fuerais posponiendo y que empezarais a moveros aunque fuera con pequeños pasos, persistiendo, hasta conseguir aquello que anhelabais.

Hoy os escribo para haceros reflexionar sobre lo que tenemos y ver si hay algo que realmente queremos cambiar. Si el cambio en el exterior es la mejor opción o verdaderamente lo que convendría es una transformación más a nivel interior.

Me alegra y agradezco el poder afirmar que cada día son más las personas que conozco y con las que comparto mi vida que, como yo, valoran lo que tienen y lo cuidan, sin que eso signifique que no tengan aspiraciones y luchen por alcanzar sus sueños. Sin embargo, todavía hay gente que vive obcecada en lo que no le gusta, en lo que le falta, en lugar de reconocer y darle valor a todo lo que posee y/o ha conseguido. ¿En qué grupo estás tú?

En esta ocasión no voy a pedirte que hagas una lista pero sí que reflexiones mientras que estés leyendo estas líneas. Lo que vamos a hacer es, en lugar de poner atención en lo que queremos cambiar, enfocarnos en todo lo que forma parte de nuestra vida en este instante y tomar consciencia de ello.

Comienza, primero, pensando en las personas que tienes a tu alrededor, que te quieren, que están ahí cuando las necesitas, que te aprecian aún en la distancia, como son la familia, los amigos,… Recuerda situaciones en las te hayas apoyado en ellos, momentos importantes que hayáis vivido juntos, aunque no sean del todo agradables.

Piensa, también, en todas las personas que te ayudan de alguna manera en tu día a día, pudiendo ser el jefe que te da trabajo, el cliente que te permite desarrollarte profesionalmente, aquel que te vende la barra de pan, el que te prepara el café y la tostada que vas a disfrutar, el barrendero o el reponedor del supermercado. No te dejes ninguna.

Recuerda todas esas personas que te quieren y aquellas que trabajan para que tu vida sea más fácil y date cuenta de que hay mucha gente por la que dar las gracias.

Pon tu atención ahora en lo que posees. Si tienes una casa donde habitar, una cama cómoda donde dormir, ropa para vestirte, alimento con el que nutrirte,… Todo lo que utilizas en el día a día y que te permite vivir tu vida. También aquí tenemos mucho que agradecer.

Lo que estoy intentando con esto, es que reflexiones y valores todo lo que tienes, porque muchas veces no nos damos cuenta de ello. A veces vivimos con la continua sensación de que nos falta algo, nos enfocamos en ello y eso no nos deja disfrutar plenamente de lo que poseemos y de las personas que tenemos a nuestro lado. Deseas, por ejemplo, una casa diferente, más grande, en otro lugar,… Y está muy bien tener aspiraciones, pero, ¿vas a estar a disgusto hasta que la consigas? O si tu trabajo actual no te llena totalmente. Muévete, encuentra otra opción, pero, ¿vas a vivir infeliz hasta entonces? Encuentra la parte provechosa de la labor que estás realizando a día de hoy. Algo bueno te aporta seguro.

Y por último está el que quisiéramos ser más altos, vernos delgados, con otra nariz, con otro pelo, …, y pasamos la vida despreciando nuestro cuerpo sin darnos cuenta. Elige acabar con esta actitud. Comienza a aceptarte y quererte cómo eres. Agradece, aprecia, el tener ojos para ver, manos para tocar, pies y piernas que te permiten andar,… Valórate. Permítete ser, con tus rarezas, con tus capacidades. Sé tu mayor admirador. Enamórate de la persona que ves cuando te miras en el espejo.

Te invito a que vivas el momento, disfrutando de ti mismo en los momentos de soledad y de la persona o personas que tengas al lado en los momentos de compañía. Valora toda esa gente que te hace la vida mas fácil y todo lo que tienes y lo que eres. Siente gratitud hacia ello. Y en este punto, con esta sensación, es cuando te puedo decir que es el momento de preguntarte si algo de eso necesita ser cambiado. Y así, si decides hacerlo, lo harás desde la gratitud y el deleite y no desde la insatisfacción y el descontento. Verás como el camino hasta conseguirlo será menos árido. Serás capaz de disfrutar de él desde la sensación de tener lo que precisas en cada momento, viviéndolo no desde la falta sino desde la plenitud.

Quería escribiros sobre este tema porque a veces sentimos que lo que tenemos no nos gusta y nos sentimos infelices, otras nos obcecamos en una meta, en algo que queremos conseguir, que parece que nunca llegará y ello nos hace vivir en una continua insatisfacción que no nos deja disfrutar del presente, de las relaciones y lo que en este momento sí poseemos. Esto provoca que en nuestra vida haya sufrimiento y malestar cuando, en realidad, todo podría ser más fácil y agradable.

Pero, como siempre digo, la manera en que lo vivamos está en nuestra mano. Los cambios se tienen que producir. Por supuesto. Estamos, aunque no queramos, en continuo cambio. La vida es cambio, es movimiento. El agua estancada se pudre. Así que, aceptemos los cambios que tengan que venir, vivámoslos con paciencia y serenidad, eligiendo la creencia de que serán seguro para mejor, aunque en ese momento no seamos capaces de verlo, agradeciendo y valorando todo de que tenemos, nuestras experiencias vividas, en definitiva, el estar y sentirnos vivos.

Espero os haya gustado y que os aporte. Aquí estoy si creéis que os puedo ayudar en este tema.

A disfrutar que son dos días!!!

Gracias!!!

Tener y querer, disfrutar o sufrir

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Coaching, Salud

¡Hola! ¿Qué tal estás? Continuamos con los propósitos y en esta ocasión voy a hablarte sobre hábitos saludables. Así que este post va a interesar si te preocupa tu bienestar y quieres hacer algunos cambios en tu día a día para sentirte mejor.

Te propongo diez hábitos que personalmente he conseguido incorporar en mi vida y que han hecho que gane en salud y en bienestar. A ver si te gustan y decides incorporarlos a la tuya. En un próximo post te daré algunas herramientas que te ayuden a hacerlo.

Los hábitos son esas costumbres, rutinas, que tenemos en nuestro día a día. Algunas las hemos heredado de nuestros padres, otros las hemos ido adquiriendo a lo largo de la vida y muchas veces ni nos planteamos si son adecuadas o están afectando negativamente a nuestro bienestar, si en realidad las hacemos porque hemos experimentado que nos benefician o porque nos han dicho que son buenas para nuestra salud.

Así que antes de seguir te propongo hacer un ejercicio. Apunta o piensa en todas las rutinas que haces en un día cualquiera, como, por ejemplo, lavarte los dientes, ducharte, etc. Date cuenta de ellas. Después, haz lo mismo con otras que hagas a lo largo de la semana como, por ejemplo, si haces ejercicio físico, alguna actividad de ocio, etc. Toma también conciencia de estas. ¿Hay alguna que consideres que no te esté beneficiando? ¿Por qué la haces? ¿Cuál querrías eliminar? ¿La podríamos cambiar por otra más saludable?

Teniendo esto en mente pasaré a explicarte, en primer lugar, una serie de hábitos que se considera que aportan beneficios si los realizas todos los días. Fíjate cuáles de ellos ya los tienes incorporados en tu vida y cuáles te gustaría incorporar.

1. Duerme entre 7 y 8 horas 😴

Es fundamental para la salud, ya que es durante ese tiempo que el cuerpo aprovecha para regenerarse. Debes cuidar que esas horas de sueño sean de calidad y ahí es donde en la mayoría de ocasiones está el problema. Poca gente duerme toda la noche seguida y muchos son los que necesitan ayuda para poder dormir. Os daré algunas pautas por si tenéis problemas de sueño en otro post.

2. Bebe agua🚰

Es importante ingerir la cantidad suficiente para estar hidratados. La medida depende de la persona. Hazlo cuando sientas una ligera sensación de sed. No esperes a estar sediento ya que eso significa que has empezado a deshidratarte y no es bueno para la salud. Ten en cuenta que lo que necesitamos es agua, no la sustituyas por otras bebidas. Y también que si en tu alimentación incorporas verduras y frutas, necesitarás tomar menos. Hazlo fuera de las comidas.

3. Toma el sol 🌞

Recibir los rayos solares todos los días nos proporciona muchos beneficios. Debemos tomarlo al menos 20 minutos. Nos ayuda a sintetizar la vitamina D. Intenta que te tome directamente, en la mayor cantidad de piel posible. Evita las horas de mayor radiación. Procura que sea a primera hora o a última del día. Si además lo puedes hacer mientras das un paseo mejor y si tienes la suerte de hacerlo en plena naturaleza multiplicarás los beneficios.

4. Haz ejercicio cardiovascular 🚵‍♂️

Es conveniente hacer todos los días un poco de ejercicio que active tu corazón. Y es preferible que se haga a diario a concentrarlo en un día o dos por semana. Aunque, mejor eso que nada. Sólo que conseguirás mayores beneficios si lo haces todos los días.

5. Practica ejercicios de fuerza y de estiramiento 🤸‍♀️

Es importante que realices trabajo muscular todos los días. Activar y estirar toda tu musculatura a diario va a mantener en buen estado la contractibilidad de tus músculos evitando molestias y lesiones. El yoga y, por supuesto, el Pilates son dos de las mejores opciones. Por si te interesa el tema del ejercicio, aporto más información en el post Tu propósito es … ¿hacer ejercicio físico?.

6. Haz meditación 🧘‍♀️

Deja momentos en el día para estar contigo, en soledad, meditando. No hace falta mantener una posición imposible o estar una hora. Busca un lugar en el que sepas que no te vayan a molestar por unos minutos o el tiempo del que puedas disponer. Silencia el móvil y busca una postura cómoda. Mejor sentado que acostado. Y si no tienes claro que hacer, te propongo un ejercicio sencillo. Cierra los ojos si puedes o mantén la mirada baja y pon atención en tu respiración. Percibe la posición en la que te encuentras, y nota el aire que inhalas y exhalas. Permanece ahí, observándote. Puedes ponerte una alarma en el móvil si lo consideras necesario y empezar con unos 3 o 5 minutos. En un próximo post hablaré más detalladamente de la meditación. Hasta entonces esto te servirá.

Los siguientes hábitos ya no hace falta que los realices todos los días, pero si que te aconsejaría que buscarás tiempo para ellos a lo largo de la semana.

7. Ten contacto con la naturaleza🏕

Acercarte a ella al menos una vez a la semana también te aportará muchos beneficios. Vivimos totalmente desconectados de ella. Vamos de casa al trabajo, del trabajo a casa, nos metemos en gimnasios con aires viciados, o salimos a despejarnos y nos metemos en cines, en cafeterías, restaurantes o pubs. Y todo esto tiene sus consecuencias negativas en nuestra salud. Respirar el aire puro de la montaña, de la playa, estar en contacto directo con la Tierra 🌏 y no a metros de distancia, en edificios, tienen sus efectos positivos a nivel físico y mental. Si pudiera ser todos los días mejor. Y si vives en la ciudad busca al menos algún parque con árboles.

8. Mantén relación con tus seres queridos👨‍👩‍👧‍👦

Busca momentos para estar con los amigos y/o con la familia. No tengas relación con ellos sólo mediante la tecnología. El contacto directo, los abrazos, las miradas, los besos, la compañía, congratula no solo la cuerpo sino también al alma.

9. Realiza actividades de ocio🎭

Que no sea todo trabajo y responsabilidad. Hay infinidad de posibilidades. Si en tu día a día eres una persona sedentaria sí que te aconsejo que busques una actividad dinámica y, como he comentado antes, mejor si es al aire libre y en contacto con la naturaleza. Aunque lo más importante es que te guste, que disfrutes con ella, porque si no, al final, la abandonarás.

10. Encuentra tiempo para la desconexión 🏝

Determina momentos de descanso, no sólo a lo largo del día, si no también a lo largo de la semana y, en la medida de lo posible, a lo largo del año. Las vacaciones, unos días de descanso, de desconexión son necesarios. Verás como a la vuelta te sientes más animado y rindes mejor.

Hasta aquí los diez hábitos saludables de los que te quería hablar hoy. Si echas de menos tips sobre alimentación es porque los expondré en otra entrada.

Y ahora, reflexionemos. ¿Estas de acuerdo conmigo? ¿Cuáles de ellos ya los tienes incorporados? ¿Podrías incorporarlos todos? ¿Son muchos? Para empezar poco a poco, ¿cuál piensas que sería más fácil incorporar?¿Añadirías alguno otro?

Me encantará leer tus comentarios. Escríbeme cualquier duda sobre el tema.

Espero te haya gustado y te sirva en tu camino hacia un estilo de vida más saludable.

Gracias por leerme!!!

10 hábitos saludables que cambiarán tu vida

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